Somos Ecológicos

Somos, por encima de todo,agricultores que amamos la tierra y queremos lo mejor y más sano de su fruto

Desde nuestros inicios hemos cultivado la viña con un espíritu de respeto por el medio ambiente, con los mínimos tratamientos fitosanitarios y de sostenibilidad. De hecho, fuimos de los primeros en introducir las feromonas en la viña con el objetivo de evitar, por medios naturales, la carcoma de la vid.

En 2014 tomamos la decisión de certificarnos oficialmente como ecológicos. Y es en la añada 2018 cuando, por fin, podemos ya indicarlo con el marchamo oficial de vino ecológico y el del CCPAE (organismo certificador en Catalunya).

Nuestra filosofía en el mundo agrícola y, más concretamente en la viña, es ecológica y biodinámica: total respeto por el producto natural y sin el uso de fertilizantes ni pesticidas. En definitiva, sin productos químicos sintéticos.

Pero esta filosofía llevada a la práctica ha comportado una enorme inversión para tratar preventivamente nuestras más de 400 ha. Los tratamientos preventivos básicos autorizados son el cobre (prevención del “mildiu”) y el azufre (prevención del oídio).

Estos tratamientos deben efectuarse inmediatamente antes de un cambio de tiempo y, lo más importante, al unísono en las más de 100 parcelas que poseemos. De aquí la necesidad de disponer de la maquinaria suficiente en tecnología y cantidad.

El entorno en nuestro caso es fundamental. Y por eso mantenemos y respetamos los bosques que delimitan nuestras propiedades, así como los dos barrancos que seccionan nuestra principal finca en Monistrol d’Anoia. Además, la fauna y sobre todo la ornitológica, acaba por enriquecer la aportación de la tierra a las vides.

Y para cerrar el círculo biodinámico, estamos introduciendo ganado vacuno y bovino en los barrancos y bosques de la propiedad.

Es vital para el abonado natural de nuestras tres fincas que se subdividen en más de cien parcelas. Nutrimos nuestro compostero con producción propia de vacuno, bovino y de la compra a granjas certificadas “eco”.

El criterio de abonado es el de un tercio del total de fincas al año.

UN PASO MÁS EN LA ECOLOGÍA

Piwi es la abreviación alemana de “Pilzwiderstandsfähige” (variedad resistente a hongos). No se trata de ningún modo de organismos genéticamente modificados. Son plantas que, a través de su reproducción sexual a lo largo de muchos años, se han hecho fuertes para resistir enfermedades como el oídio o el mildiu.

Con el ánimo innovador de nuestra casa, hemos iniciado un proyecto experimental, acordado con el Institut Català de la Vinya i el Vi (INCAVI), para estudiar cómo funcionan una serie de variedades autorresistentes a cualquier enfermedad que hemos plantado en dos parcelas situadas en las Fincas Sumarroca y Molí Coloma.

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